martes, 6 de abril de 2010

Vomito


Vagué por el mundo de sangre y oscuridad por mucho tiempo y esta noche esta demasiado fría como para seguir sin tener donde refugiarme. Mis piernas dejan de responder y caigo al suelo como si no tuviera brazos para sujetarme, caigo al suelo, caigo en el infinito, caigo y caigo sin medir consecuencias. El asfalto es frío, ensordecedor, helado y muerto, pero es lo unico que está cerca mio y lo abrazo en una caída mortal, lo beso con un golpe brutal de mejilla. Miro al cielo y no sé si es de noche o de dia, no sé nada, veo una esfera brillante arriba, me encantaría que fuera mi madre que me protege pero se que ahora en el presente nadie me protege, no hay nada mas que desnudez y gritos en el aire. Golpean las gotitas de lluvia en mi cara, gotitas que lentamente se van transformando en nieve y no sé si han pasado segundos, minutos u horas. Lentamente, de la niebla empiezan a aparecer los fantasmas que me acompañaron en mi atormentada vida. Todos sonreían, todos eran felices y cantaban a mi alrededor, porque yo pronto sería uno de ellos. Ni siquiera tengo fuerzas para espantar estos buitres de mi alma, mi ultimo grano de fuerza se lo llevó el viento lejos de aqui, muy muy lejos. No existe esperanza, nadie vendrá a salvarme, nadie nunca lo hizo, y nadie lo hará, es mejor así, no conservar esperanzas, porque si lo haces la caída es mas fuerte, y no puedo resistir otra caída igual de fuerte ahora.
Primero mi piel dejó de sentir cualquier contacto con todo, muy despacio el momento fue perdiendo el olor y de mi boca ya no salía el gusto a sangre que brotó cuando caí. Lentamente, todo se volvió tan oscuro que ya no sabía donde estaba, si habia alguien al lado mio, o si alguna vez lo hubo... y después, todo el ruído se desvaneció como un grito, un grito desgarrador, de dolor.

No hay comentarios: