lunes, 21 de septiembre de 2009

Light...


Despierto una suave noche de verano, rodeado de gente y tirado en la calle, helado como un vidrio besado por la lluvia. Escucho a lo lejos una voz que dice que no pare de moverme, que esta cerca mio y debo encontrarla para que ella no llore. Toco atonito mis oidos para saber si es que estan dormidos o algo por el estilo, pero nada, todo esta bien o por lo menos eso siento est noche. Me levanto, la gente ya habia empezado a reunirse en torno a mi y me hablaba, pero yo no entendía mucho a que se referían, ni siquiera sabia si hablaban algún idioma o algo así. Tomo mi mochila del alma, que es mi cuerpo, doy grandes pasos y voy dejando atrás a la gente que me habia visto como nací en el suelo. En mi camino, voy viendo cosas espectaculares para mí, un pajarito tomaba con su pico una ramita para hacer su nido, un niño me miraba con sus ojitos completamente azules, me miraba sin extrañeza, sin miedo, como lo hacen muy pocos. Escuche ,música que inevitablemente me traían el ritmo a mis venas, y muevo mis manos y dedos al ritmo de esos compases calientes.
Ya deben ser casi las 2 a.m. y en la calle ya no hay nadie mas, solo un camino de velitas puesta en fila, que algo me quieren decir. La luz que refleja mi rostro me hace ver extremadamente tenebroso, y los pocos que estaban en la calle, se iban disimuladamente cuando me veían. Esas luces que duermen en este camino infinito me muestran que al final del camino, está mi casa donde puedo llorar tranquilo, donde puedo reir sin miedo. Mas allá del horizonte de luces por fin te encuentro, y tu pelo baila con el viento, tus ojos están llorosos y no sé porque, y tu corazón, es mi hogar otra vez.

domingo, 20 de septiembre de 2009

Pequeños grandes dias.


Pequeños grandes dias que se asoman por mi retina. Pequeños grandes actos que me hacen un hombre para ojos de los que NO son hombres. Pequeñas grandes personas, que hacen de mi corazón una fortaleza en los peores momentos.
Tomo mi silla de ruedas, mi autito de mil colores y mis lentes de distorcion de la realidad, viajo, tomo, como, y río como un demente. Soy una pequeña hormiga para tus ojos, asi que no tienes nada que ocultarme. Cierro mis ojitos de hormiga y mientras todo el mundo me ve atonito, boquiabiertos, tomo un tren que me lleva hasta el mas absurdo de los destinos. Tomo un metro hasta venus y vuelvo cuantas veces quiero en el dí. Ahí veo las montañas alineadas con el sol (o la luna, con certeza no se lo que es).
Toma un puñado de arena y damela en la boca para poder tragar algo de todo lo que me dicen. La vida es demasiado corta para quedarme mirando gente estúpida haciendo cosas estúpidas. Tomo mis cositas y me voy a venus otra vez, me besas antes de irme, me haces el amor en la calle, y no ahi nadie mirando...
Disfruto ser yo.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Eclipse...


Las tonadas del viejo piano suenan a la luz de la luna, con solo una copa de vino rojo como compañia en esta noche fría, aspera como el hielo, cortante como el viento. Escucho tu voz a travez de mis recuerdos y tu aroma se vuelve complemantemente subjetivo. Siento como tus besos inundan mi cuerpo otra vez y recuerdo noches de lujuria, recuerdo bohemia y perdición en nuestros ojos enamorados. Trago un amargo nectar que produce mi boca, y las lagrimas empiezan a brotar sin mi permiso de mis ojos. Mis mejillas se humedecen con la melancolía de un tiempo que no se puede recuperar, y tomo tus fotografias y dejo que tu imagen se disuelva en ese repugnante veneno carmín. Siento otra vez como me vuelve el alma al cuerpo, pero tus susurros nunca se irán de mi corazón, de mi torcida mente. Sonrisas toman por sorpresa mi rostro y todo se hace tan claro otra vez.
Tomo las llaves de mi casa y salgo a correr por las oscuras calles, sin rumbo, sin paradero. Nada importa, no hace frío, no hace calor, no hay nada que moleste esta tragica noche. Corro por mas de una hora sin mirar atras, solo con la luna como norte en mi camino. Respiro, temo y digo repetidamente "por favor no me dejes, mira atras y vé todo lo que queda por delante". El miedo se apodera de mi boca y la enmudece, pero no dejo de correr, porque quiero morir agotado, no quiero quedarme aqui, solo, y a la vez no quiero que haya nadie en el mundo.
Las campanas del tiempo suenan en mi mente y un sudor frío se apodera de todo mi cuerpo, haciendo de esta noche terrible algo peor aún. Mi mente dice muchas cosas pero no quiero escuchar nada esta vez. Veo tu silueta a travez de los arboles de la plaza, y mi corazón palpita tan rapido que ya deberia estar muerto. Tomo tu mano como siempre quisiste que fuera, un adulto, y te llevo lejos de esta ciudad de pecadores, te llevo por las montañas y por las playas, espero que salga el sol contigo de la mano, y el tiempo se paralizo un día, el día en donde te encontré.
La luna ya esta descansando en el cielo desde hace un buen rato. Tomas con tu mano fría mi mejilla tibia, y sé que estoy despierto. Algún dia cruzaré la muerte como tu lo hiciste, algún día no podre huír mas del camino que se me ha hecho, pero tienes que esperar a que las cosas sigan su camino natural.
Vuelvo a casa de nuevo, hogar dulce hogar, vuelvo sin miedo, es bueno caminar y ver como mis huesos se convierten en fuego, como mis ojos son dulces de anis y como mi piel de yeso vuelve a hacerme humano. Hogar, querido hogar, ya no estoy mas enfermo. Miro al cielo otra vez, pero esta vez noto que llega una inesperada visita. Con frustracion percibo que el sol (no muy querido por mi corazón bohemio) se antepone a la luna, haciendo la noche mas iluminada que jamás haya visto. Los fantasmas van desapareciendo poco a poco, y mi pulso vuelve a normalidad. Dejo de sudar despues de un rato, y llegas tú. Me susurras al oído que quieres hacer el amor, pero esta noche, no quiero eso, solo, dejame dormir en tu pecho. Ya habrá tiempo de ser un hombre, ahora dejame descansar un poco, la lujuria puede esperar esta noche. El sol y la luna hacen el amor ahora, con eso me basta...

domingo, 6 de septiembre de 2009


Naturalmente voy por las calles, mirando sus rostros, sus ojos sin esperanzas. Me levanto temprano en la mañana sin saber quien soy, que soy. Me visto y disfruto cada bocanada de aire que respiro, humedad en mis huesos, lagrimas en mis ojos, nudos en mi garganta.
El camino que escojo, todas mis decisiones de a poco me conducen hacia ti, me llevan flotando a tus labios, que me como cada vez que te veo.
Naturalmente soy yo, y me estoy desangrando, fisicamente estoy muriendo, pero sigo feliz, porque te tengo a tí...
Doy vuelta la espalda a todos esos seres sofocantes que suplican salvacion, aun cuando la cuerda esta en sus narices. Mira mis manos, estan hechas para sufrir, para trabajar. Mira mi cara, está hecha para sonreirte, estoy hecho para que nadie crea lo que ve.
Naturalmente, camino por las calles humedecidas, y quiero verte, sonrio, quiero conocerte. Las nubes se convierten en trapos humedos, toma mis manos cansadas y dejame decirte, yo no me iré porque alguien me puso en el camino aqui para ti. Te amo y nada mas importa, naturalmente.