La huída perfecta es siempre hacia el blog. Cuando todas las personas tienen oídos juiciosos y yo palabras demasiado imbéciles, entonces corro al blog, este mismo blog que casi olvido su nombre. Y es porque aquí estoy, corriendo en círculos una vez mas, prometiendo cambios que no llegarán, y jurando no volver a ser el que seré en dos días mas. Estoy cansado, tan cansado, que desearía morir. No existe ninguna palabra que explique el por qué de mi vida, no existe persona, ni motivo, ni amor, ni odio tan grande como para justificarme. Que hago aquí? por qué no morí cuando estaba naciendo? cual es el motivo de tanto dolor? habrá recompensa? y siento que somos todos como aire contaminado en una brisa. No sé quien soy, que estoy haciendo, no sé nada y aún así tanta gente que cree en mi. Por favor paren! déjenme bajar, déjenme huir de tanto sin sentido, quiero ver las luces de la ciudad, una sonrisa que sea solo para mi, quiero dejar de ser el que soy para que los demás puedan dejar de ser quienes son conmigo. Ansío, que llegue el momento en que deje de respirar, en que los pulmones y las costillas dejen de doler, que al final del viaje alguien me diga: lo hiciste bien, ahora descansa, siéntate un rato porque dejaste tu semilla, pero lo único que tengo es un libro que me gustaría quemar, que amaría que jamás existiera, que desapareciera junto a mi sin hacer ruido. Tal vez el sentido esté en ello, en esforzarse para solo al final saber que es lo que de verdad es descansar, el sentirse amado, el poder confiar en el pecho de alguien, como si una me tratase de una flor recién podada. Heme aqui blog, una vez mas, como el rey aquel que no tiene nada, que te pide clemencia, que por lo menos sea tu quien escuche estos gritos, estas penas, estos llantos, tal vez si tu pudieses hablar, algo de todo esto tendría un poco mas de sentido, pero la noche, el día, los pastos, el concreto, los juegos y las amarguras, todo está perdiendo el color para mi.
domingo, 5 de mayo de 2013
Huir
La huída perfecta es siempre hacia el blog. Cuando todas las personas tienen oídos juiciosos y yo palabras demasiado imbéciles, entonces corro al blog, este mismo blog que casi olvido su nombre. Y es porque aquí estoy, corriendo en círculos una vez mas, prometiendo cambios que no llegarán, y jurando no volver a ser el que seré en dos días mas. Estoy cansado, tan cansado, que desearía morir. No existe ninguna palabra que explique el por qué de mi vida, no existe persona, ni motivo, ni amor, ni odio tan grande como para justificarme. Que hago aquí? por qué no morí cuando estaba naciendo? cual es el motivo de tanto dolor? habrá recompensa? y siento que somos todos como aire contaminado en una brisa. No sé quien soy, que estoy haciendo, no sé nada y aún así tanta gente que cree en mi. Por favor paren! déjenme bajar, déjenme huir de tanto sin sentido, quiero ver las luces de la ciudad, una sonrisa que sea solo para mi, quiero dejar de ser el que soy para que los demás puedan dejar de ser quienes son conmigo. Ansío, que llegue el momento en que deje de respirar, en que los pulmones y las costillas dejen de doler, que al final del viaje alguien me diga: lo hiciste bien, ahora descansa, siéntate un rato porque dejaste tu semilla, pero lo único que tengo es un libro que me gustaría quemar, que amaría que jamás existiera, que desapareciera junto a mi sin hacer ruido. Tal vez el sentido esté en ello, en esforzarse para solo al final saber que es lo que de verdad es descansar, el sentirse amado, el poder confiar en el pecho de alguien, como si una me tratase de una flor recién podada. Heme aqui blog, una vez mas, como el rey aquel que no tiene nada, que te pide clemencia, que por lo menos sea tu quien escuche estos gritos, estas penas, estos llantos, tal vez si tu pudieses hablar, algo de todo esto tendría un poco mas de sentido, pero la noche, el día, los pastos, el concreto, los juegos y las amarguras, todo está perdiendo el color para mi.
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