martes, 28 de septiembre de 2010

Can I talk?


Con las calles comparto
una solitaria vista al espejo,
ellas ven como los sueños se suicidan
en fila al barranco.
Un pequeño hilo de veneno queda
en la sangre que cae hasta donde Dios.
Y no entiendo
¿por qué el cielo no se
aburre de sostener a la tierra?
¿por qué la humedad del ojo
está sin que tenga ganas de llorar?

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Boulevard de sueños rotos.


Morí, blog, por primera vez morí.

Un día todo el mundo colapsó, todo el universo que construí a base de amor e inseguridad, cayó. Las pastillas no ayudarán en nada.

Sentí la lluvia, como caía desde mi boca hasta mi alma, sentí como la fortuna se convertía en arte, me daba el apoyo que necesitaba, y me sacaba el veneno de mi cuerpo, me sentía bien y la mañana me hacía sentir como el sol besaba mi piel ensangrentada, como mis ojos desgarrados volvían a ver, tirado en el suelo, sin vida inerte.

Anocheció y no tenia refugio alguno, mi corazón? destruido. Mi sonrisa? perdida. Mis sueños? nunca existieron. Solo me tiré al piso y miré las nubes negras, miré la luna, las estrellas, el sol y las constelaciones, miré y sentí, y callé, para siempre. Saqué el polvo de mis pantalones, recogí mi corazón con el pedazo mas grande que encontré de valor y me miré a los ojos. Escucha reflejo, ninguno de los dos nos agradamos, pero tendremos que seguir en este pacto hasta nuevo aviso, por mientras, ayudame, a recuperar mis sueños. Y entonces apareció un angel guardian. Era negro, con seis cuerdas medias rotas y desafinadas, con su estructura a medio morir saltando, perfecta para alguien cuya estructura quedó a medio morir saltando. Dejé de llorar y la tomé en mis brazos. Ahí entendí, que ella no era perfecta para mi, ahí entendí que la ella era yo, la magia salió de mis uñas, de mis dedos, de mis ojos, de mi nariz, de mi boca, de mis labios, rotos, partidos, desangrados. Ella tomó el pasado, y me mostró que no era mas que una hermosa enseñanza, una sonrisa algo ironica que me habia dado la vida, para mostrarme lo que fui y lo que soy. Hoy, abro los ojos, pero no despierto, esto es un sueño, o eso creo.