jueves, 10 de diciembre de 2009

tears...


El tiempo pasa tan rapido que hace que me de vertigo, mientras recuerdo esa rafaga de sentimientos que vuelven a mi alma cuando te pienso. De mi corazón arranco las flores del odio, del rencor hacia la humanidad y empiezo a sentirme desnudo, porque no tengo como protegerme de nada. Salgo esta tibia noche y siento como si estuviera en un utero para siempre, veo como caen lagrimitas de tu rostro y las seco con mi boca, mientras siento que este momento es para siempre. En un segundo todo el mundo se mueve a velocidades cosmicas, mientras yo estoy frente tuyo, mirandote a los ojos, con mis manos en tu carita, tratando de comprender, porque la realidad tuvo que ser tan cruda.
Siento que vuelvo a ser un bebé que necesita cariño para crecer, necesito cuidados y amor, sobretodo amor. Mis ojos se vuelven brillo y sacas esa sonrisa que se ha hecho tan esquiva estos ultimos dias, sacas cada una de mis esperanzas como si fueran vegetales cosechados, entonces huyo, despavorido, escondiendome de todo odiando a escondidas al mundo, porque me hizo una bestia, porque me hizo un monstruo horrible indigno de tí, y ahí quedo, para siempre, mientras vuelvo a nacer en mis propias lagrimas, para sufrir el mismo destino, una y otra vez, para siempre, porque asi es el amor, asi es lo dulce y te lleva a lo mas lindo del mundo, pero algún día tendras que morir, de todas formas, para volver a vivir.

No hay comentarios: