
Hijos de la luna que surcan los cielos cuando estas durmiendo, que vigilan cada una de tus pesadillas y las eliminan con suaves susurros de amor. Hijos de la luna que se deboran a su madre cuando sueñan, cuando sus ojos se encienden con fuego azul, espíritu del fervor, pasión sin limites y vidas convertidas en obras de arte. Dime, que hacer si te topas con uno de ellos? que hacer si te invitan a ser hermano de los hijos de la luna?.
Vienen con sus tunicas blancas a despertar almas oxidadas, vienen a cubrir de maná tu cuerpo viejo y cansado y te hacen mago, mago del amor. Exceso de emociones para que los pueda aguantar solo un corazón, hijos de la luna, que existen desde que Dios creó la tierra como nuestro patio de juegos, diganme, porque yo?.
Los gritos se fueron, la pena desapareció, la bruma malva que cubría mi mente, que me decía que tres veces en la vida podría ver como un tiburon se comía las estrellas. Y ni hablar de cuanto te amo, porque acerca de eso ya no tengo nada mas que decir. Corren ríos de leche por el cielo estrellado, jugando con los colores, con las luces, jugando con las personas. Felices serán los que encuentren un hijo de la luna, creador de arte, detonador de emociones y enemigo del dolor. Hagan el amor en donde los humanos guardaron el odio, saquen vida de donde la muerte cubrió con su manto de cemento y muestrense en donde solo estos ojos de cristal puedan volver a verlos. Hijos de la luna, renueven con la esperanza esta garganta que está cansada de hacer nudos por ella, este corazón que no deja de palpitar por una mirada, por una palabra, por una persona, aunque amarla me cueste todo mi tiempo, mi energia y mi vida.
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